
Empecé trabajando la madera.
MANUEL CAMARGO · BIOGRAFÍA
Soy Manuel Camargo Aranda. Nací en Castro del Río, Córdoba, en 1979. A los doce años empecé a trabajar en una carpintería de mi pueblo. Años después construí mi primera guitarra porque quería aprender a tocar.
CONOCE MI HISTORIACon la madera empecé muy joven.
A los doce años empecé a pasar los veranos trabajando en una carpintería de Castro del Río. De los dieciséis a los veintiuno trabajé allí de forma continuada.
Después aprendí ebanistería con Pepe Rodríguez, ebanista cordobés. A los veintitrés años monté mi propio taller y empecé a hacer trabajos artesanales y a medida.

La primera guitarra la hice para mí.
Quería aprender a tocar y necesitaba una guitarra, así que copié una que llegó a mis manos. La probaron algunos profesionales, les llamó la atención su sonido y me animaron a seguir.
Después de aquella primera guitarra quise entender mejor cómo funcionaba el instrumento y cómo podía mejorar lo que había hecho. Empecé a buscar información y a probar por mi cuenta.
He aprendido por mi cuenta.
He leído libros y documentos sobre la resonancia de la guitarra. Pero buena parte de lo que sé viene de construir y de escuchar a los profesionales que pasan por el taller.
Al principio me ayudó Pedro Granado. Más adelante hice una guitarra por encargo para Ángel Mata. Ese trabajo me permitió conocer de primera mano qué buscaba en el toque y en el timbre.
Escucho a quien viene al taller.
Entre los profesionales que han tocado mis guitarras están Miguel Ángel Cortés, Juan Antonio Expósito, José Antonio Rico y Manolo Franco, entre otros.
Cada guitarrista busca cosas distintas en el sonido y en la comodidad. Por eso doy mucha importancia a hablar con quien viene al taller y entender qué espera de su guitarra.
No hago dos guitarras iguales.
Busco graves potentes sin perder el brillo de los agudos. Quiero que el sonido quede equilibrado y que una cosa no tape la otra.
Cada guitarra sale distinta, tanto por fuera como en el sonido. En cada una sigo probando y aprendiendo. No doy por hecho que ya lo sé todo sobre este oficio.
